Hamás Incorpora su Gobierno en Gaza el Comité Tecnócrata Comenzara Funciones Civiles
POR: REDACCIÓN
En un giro político de gran relevancia, el grupo islamista Hamás anunció la disolución del Comité de Emergencia (u órgano de seguimiento gubernamental) que ha fungido como el gobierno de facto en la Franja de Gaza durante casi dos décadas.
Este movimiento busca abrir paso al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), un cuerpo de tecnócratas e independientes palestinos diseñado en el marco del plan de paz respaldado por Estados Unidos para gestionar la transición y reconstrucción de la posguerra.
El portavoz del gobierno gazatí, Ismail al Thawabta, detalló que los altos cargos políticos e interinos han presentado su dimisión. No obstante, el personal técnico y profesional (los cerca de 40,000 empleados públicos y trabajadores sanitarios o municipales) permanecerá en sus puestos para garantizar la continuidad de los servicios básicos y evitar un vacío administrativo total.
El control civil recaerá en el comité de tecnócratas, que está encabezado por el ingeniero Ali Shaath (exviceministro de la Autoridad Palestina). Este comité, que ha estado operando temporalmente desde El Cairo, se declaró «plenamente preparado» para asumir las riendas en cuanto los recursos y las condiciones de seguridad en el terreno lo permitan.
Fuentes diplomáticas apuntan a que Hamás busca demostrar a los mediadores internacionales su disposición formal a abandonar el gobierno civil, presionando así para destrabar las siguientes fases del acuerdo de alto el fuego.
El organismo encargado de supervisar el plan de paz señaló que toma nota del anuncio, pero subrayó que evaluará la situación basándose en «acciones, no en promesas», recordando que el plan exige que el comité tecnócrata asuma también el control total del armamento en la Franja.
Por su parte, funcionarios israelíes han desestimado el anuncio calificándolo de «maniobra de distracción» (o spin político), argumentando que mientras el brazo armado de Hamás no se desarme y los mismos empleados sigan en sus puestos, el control real no ha cambiado.
una estructura burocrática que se declara lista para cambiar de manos, mientras las negociaciones sobre la seguridad, el desarme y la entrada física del nuevo comité a la Franja siguen bajo una tensa incertidumbre.

