Excepcion Internacional de Petróleo Cayeron a Mínimos Desde 1990, la AIE Reservo Superávit Histórico en 2027
POR: REDACCIÓN
El mercado energético global se encuentra en un punto de inflexión histórico y contradictorio. El más reciente informe mensual de la Agencia Internacional de Energía (AIE) revela que, mientras el mundo lidia con los niveles de inventarios de crudo más bajos en 35 años, las proyecciones para 2027 apuntan a un cambio radical hacia una sobreoferta masiva de petróleo.
Esta dualidad obedece a factores geopolíticos y logísticos de gran magnitud
La dramática caída de los inventarios globales —particularmente en los países miembros de la OCDE, cuyas reservas gubernamentales disminuyeron en 163 millones de barriles— responde de manera directa a la reciente crisis en Oriente Medio.
El bloqueo de esta vía marítima estratégica debido al conflicto con Irán provocó la interrupción de más de 14 millones de barriles diarios (bpd) de producción, catalogada por la AIE como la mayor perturbación de suministro en la historia del mercado petrolero.
Para mitigar la escasez y contener la escalada de precios, los gobiernos recurrieron a la liberación acelerada de sus reservas de emergencia energética, dejando las existencias comerciales en niveles que no se veían desde diciembre de 1990.
A pesar del desabasto actual, las proyecciones de mediano plazo han cambiado drásticamente debido a los avances diplomáticos. El anuncio de un acuerdo provisional de paz entre Estados Unidos e Irán, que incluye el levantamiento del bloqueo naval y la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, reconfigurará el flujo global de crudo. La AIE anticipa un escenario de sobreoferta histórica para 2027 sustentado en dos factores
Se estima que la oferta mundial de petróleo aumentará en unos 8 millones de barriles diarios durante 2027, impulsada por la reincorporación del crudo de Oriente Medio e Irán. Por el contrario, el crecimiento de la demanda global será mucho más lento, avanzando únicamente en 2 millones de bpd.
Sumado al aumento de la producción, la AIE recortó su previsión de demanda de crudo para 2026 en 1.1 millones de bpd, reflejando una desaceleración en el consumo global de combustibles.
La transición de un «shock» de desabasto a un escenario de abundancia aliviará significativamente las presiones inflacionarias ligadas a la energía.
Según el organismo, este superávit en 2027 «brindará un respiro bienvenido al mercado» y abrirá una ventana de oportunidad crucial para que los países repongan sus inventarios agotados y rediseñen sus políticas de seguridad energética,
buscando blindarse de futuras crisis geopolíticas. No obstante, la AIE advierte que la estabilización y el retorno total del suministro a los niveles previos no serán inmediatos y tomarán lo que resta del año en materializarse.

