Acción Ofensiva De Rusia Dejo 11 Muertos y Prendieron Fuego la Catedral de la Dormición en Ucrania
POR: REDACCIÓN
Este ataque representa uno de los golpes más duros al patrimonio cultural y religioso de Ucrania. La agresión provocó indignación internacional y dejó graves daños en el corazón histórico de Kiev.
El bombardeo ocurrió en la madrugada del 15 de junio de 2026 y formó parte de una de las ofensivas aéreas rusas más intensas, en la que se lanzaron 70 misiles y más de 611 drones de largo alcance en todo el territorio ucraniano.
Las autoridades ucranianas confirmaron que la oleada de ataques dejó 11 muertos a nivel nacional. Entre las víctimas se cuentan civiles en Kiev y cinco rescatistas en la región de Járkov, quienes fallecieron en un ataque de «doble toque» (un segundo bombardeo en el mismo lugar mientras auxiliaban a los heridos). Más de 50 personas resultaron heridas, incluidos niños.
El techo de la histórica Catedral de la Dormición, ubicada dentro del complejo del Monasterio de las Cuevas de Kiev (Kyiv-Pechersk Lavra), se incendió tras el impacto de restos de proyectiles. Varias de sus emblemáticas cúpulas doradas resultaron gravemente dañadas.
El complejo artístico Mystetskyi Arsenal y los estudios cinematográficos Dovzhenko también sufrieron incendios y destrozos, además de dejar a unos 140,000 hogares temporalmente sin luz.
Fundado en el siglo XI (año 1051), el Monasterio de las Cuevas es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es considerado uno de los centros espirituales más sagrados del cristianismo ortodoxo tanto para ucranianos como para rusos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el ataque como «uno de los crímenes más graves de Rusia contra la cultura cristiana hasta la fecha» y comparó las acciones del Kremlin con la destrucción deliberada de patrimonio histórico que realiza el Estado Islámico. El ministro de Exteriores de Francia equiparó el golpe al monasterio con un hipotético bombardeo a la catedral de Notre Dame en París.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia admitió haber lanzado un ataque masivo con armas de precisión, pero negó haber apuntado contra la catedral. El gobierno ruso se deslindó del incendio asegurando —sin presentar pruebas— que el templo fue alcanzado de forma accidental por un misil defectuoso o caducado del sistema de defensa antiaérea estadounidense Patriot, operado por las fuerzas ucranianas.

