CNTE ¿Cual es su Historia Y sus Principales Batallas?

POR: REDACCIÓN

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha sido uno de los actores políticos y sociales más activos y combativos de la historia reciente de México. Nacida como una facción disidente dentro del sindicato oficial, su trayectoria está marcada por la movilización permanente, los plantones masivos y una resistencia férrea frente a las reformas educativas del Estado.

Para entender a la CNTE, primero hay que entender al SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación), el sindicato magisterial más grande de América Latina.

​Durante la década de 1970, el SNTE estaba rígidamente controlado por una corriente interna llamada Vanguardia Revolucionaria, liderada por Carlos Jonguitud Barrios. Esta dirigencia ejercía un control total sobre las plazas, los salarios y los derechos de los maestros, alineándose incondicionalmente con el gobierno y el partido oficial (el PRI). Los maestros disidentes acusaban a esta dirigencia de corrupción y de sofocar la democracia interna.

​El 17 y 18 de diciembre de 1979, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, miles de maestros de base provenientes de estados con altos índices de pobreza e marginación (como Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Tabasco) se unieron para fundar la CNTE. Su objetivo no era crear un sindicato nuevo, sino actuar como una fuerza de oposición dentro del SNTE para democratizarlo, exigir salarios justos y defender los derechos laborales.

​A lo largo de casi cinco décadas, la CNTE ha concentrado su fuerza en los estados del sur y centro del país (organizados en «Secciones» sindicales, siendo la Sección 22 de Oaxaca y la Sección 7 de Chiapas las más emblemáticas) a través de cuatro grandes periodos de conflicto

​Esta fue la primera gran victoria de la CNTE. En abril de 1989, una ola masiva de paros laborales y marchas asfixió la Ciudad de México. Cerca de medio millón de maestros exigieron un aumento salarial del 100% y la caída de la cúpula sindical.

​El movimiento fue tan grande que el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari obligó a renunciar al líder histórico de «Vanguardia», Carlos Jonguitud. Aunque este vacío permitió el ascenso de Elba Esther Gordillo a la dirigencia del SNTE, los maestros de la CNTE lograron un aumento salarial y el reconocimiento de su fuerza en varios estados.

Lo que comenzó como una demanda anual de mejoras salariales y becas por parte de la Sección 22 en mayo de 2006, escaló violentamente cuando el gobernador Ulises Ruiz intentó desalojar el plantón de los maestros en el centro de la ciudad de Oaxaca.

​La represión generó indignación social y propició la creación de la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca). El conflicto escaló a una insurrección civil que duró meses, con barricadas en toda la ciudad y la toma de radiodifusoras, convirtiéndose en uno de los desafíos sociales más duros de la época.

​En 2013, el gobierno de Enrique Peña Nieto aprobó una reforma constitucional que introducía la evaluación obligatoria y punitiva para el ingreso, permanencia y promoción de los maestros. La CNTE vio esto como una reforma puramente laboral que amenazaba la estabilidad de sus plazas y buscaba privatizar indirectamente la educación.

​La CNTE paralizó el centro de la Ciudad de México con un plantón de meses en el Zócalo (del que fueron desalojados antes del Grito de Independencia) y bloqueó carreteras clave en el sur del país. El punto más crítico ocurrió el 19 de junio de 2016 en Nochixtlán, Oaxaca, donde un enfrentamiento violento entre policías federales y manifestantes dejó un saldo de al menos 8 civiles muertos y decenas de heridos.

​Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia en 2018, se canceló la reforma del 2013. Sin embargo, la CNTE argumentó que los cambios fueron «cosméticos» y que estructuras como la USICAMM (el organismo que regula las plazas) mantenían la misma esencia de control laboral. Las protestas, paros temporales y mesas de negociación con el gobierno federal han continuado bajo la misma consigna de obtener la abrogación total de las leyes secundarias y un aumento salarial real.

​El poder de la CNTE radica en su método de lucha, sintetizado en su famosa consigna «Movilización-Negociación-Movilización». A diferencia de otros movimientos, ellos no dejan de protestar mientras negocian; el plantón y las marchas se mantienen activos para presionar en las mesas de diálogo con la Secretaría de Gobernación.

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