Educación Media Superior en el Ejido “El Porvenir”, de Soto la Marina

POR VIRGILIO FLORES

Terminar de estudiar la secundaria lleva a padres e hijos a tomar decisiones trascendentes
en muchos ejidos de la geografía tamaulipeca, que se encuentran retirados de la población de
mayor concentración de habitantes y que por tanto, cuentan con los servicios educativos
mínimo de bachillerato, por lo regular son las cabeceras municipales.


Hubo un tiempo en que en estos ejidos no se requirió de este nivel educativo: el
bachillerato. Pues terminando la telesecundaria, los jovencitos ya tenían destino, ya que el
padre, tío, hermano, amigo o vecino se encontraba trabajando en los Estados Unidos de
Norteamérica y ya les tenían un lugar donde llevarlos a trabajar.

Sin embargo, al recrudecer el problema de la inseguridad y dificultarse el traslado e
ingreso al vecino país del norte, los campesinos, los ejidatarios y las madres de los jóvenes
estudiantes, no tuvieron más esta opción y hubo que batallar, ahora con resolver la necesidad
del estudio en el municipio o en las ciudades cercanas.


El problema se complicó, pues ahora había que disponer de recursos sea para el traslado a
la cabecera municipal, donde se encontraba la preparatoria o tener que pagar renta para que el
joven se estableciera en el lugar, con los conocidos gastos de alimentación, más el costo de
ficha de inscripción, útiles, computadora, uniforme y un largo etc. etc.
Es por ello, que campesinos y estudiantes se han organizado a lo largo y ancho del
Estado, para poder resolver el problema. Se cuenta ahora con albergues estudiantiles o casas del
estudiante en varias de las ciudades del Estado, donde los jóvenes pueden llegar y continuar sus
estudios, pero también se ha solicitado a las autoridades la apertura de bachilleratos en las
comunidades alejadas.
Para ello, es importante: 1.- La disposición de jóvenes profesionistas que no olviden que
deben su educación al pueblo trabajador, que es quien paga realmente con sus impuestos, la
construcción de escuelas y a los maestros, que les han permitido cumplir todo el ciclo
educativo, hasta terminar una carrera y que ahora que han egresado, regresen a su pueblo
necesitado de apoyo, para que quienes no han podido salir y costear sus estudios, puedan hacer
su bachillerato en sus propios lugares de origen.
2.- Qué existan campesinos deseosos de que sus hijos se preparen para tener una
profesión y no solo para ayudar a sus padres, a su familia, sino y principalmente a su pueblo, a

su patria, que tanto los necesita, antes de ir a engrandecer a otros países con su esfuerzo y
dedicación; hay 35 millones de mexicanos en Estados Unidos de Norteamérica, y no
precisamente rascándose el ombligo.


3.- Y debe haber también, jóvenes estudiantes que a su temprana edad comprendan que
su principal tarea como jóvenes es: Estudiar, estudiar y estudiar. Pero estudiar enserio, hacer un
buen bachillerato y tener el deseo profundo para hacer el esfuerzo y salir a formarse una
profesión, pues nuestro país, nuestra patria, necesita verdaderos científicos, que se
comprometan a estudiar y luchar por su transformación.

Pues bien, estas condiciones se han cumplido en los ejidos: el Porvenir, 8 de Mayo,


Tepehuajes y la Esperanza, del municipio de Soto La Marina, donde padres de familia,
profesores, estudiantes y autoridades, se han unido y luchado por lograr la educación Media
Superior, apoyados por los dirigentes antorchistas en la zona, C.P. Enrique Martínez Martínez y
Nuvia Mezquitic, así como el joven universitario y líder de la Federación Nacional de
Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez” (FNERRR), Esteban Santiago Hernández,
contando con el apoyo del Gobierno del Estado y el Colegio de Bachilleres en el Estado
(COBAT)


Felicitamos a las jóvenes profesionistas, Lic. María Guadalupe Gómez Pedraza, Lic. Ana
María Mendoza, a los jóvenes estudiantes, al Comité de padres de familia encabezados por Don
J. Celestino Gómez C. y a los comisariados encabezados por Don Salomón Gómez García, Olga
García Villafuerte, Esmeralda Morones Rosales, C.J. Guadalupe Silva Méndez.

En estos días dieron su primera lucha, al lograr la inscripción de todos los jóvenes qué
solicitaron acceder a su educación Media Superior. Ambos: el logro de la escuela y de las
inscripciones, les ha mostrado la importancia de estar organizados y dar la lucha por sus
demandas. Vienen más luchas y deben hacer el compromiso de permanecer unidos y llevar a
nuestra escuela y a nuestros jóvenes a estadios superiores ¡Enhorabuena, muchas felicidades!

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