EU Arma Estrategia para Frenar Sobredosis

POR REDACCION

Jordan espera los insumos gratuitos que le sirven para evitar la muerte por sobredosis: agua estéril, una estufa, jeringas limpias, toallitas con alcohol y naloxona, un medicamento que puede revertir una sobredosis. En la pared se lee: “apoyamos a los consumidores de drogas tal y como son”.

Éstas son parte de las acciones del gobierno de Estados Unidos para evitar las muertes por sobredosis y la criminalización de los consumidores.

En el último año, 100 mil 300 personas murieron por sobredosis en la Unión Americana, de acuerdo con cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) divulgadas este miércoles.

Hay muchos factores que contribuyeron al impactante incremento durante la pandemia, entre ellos los desalojos y pérdidas de empleos generalizados, el reducido acceso a tratamientos para adicciones y a la atención médica, así como un suministro de drogas ilegales que se volvió todavía más peligroso después de que el país se encerró, según expertos.

Ante eso, el presidente Joe Biden respaldó la estrategia conocida como reducción de daños.

En vez de ayudar a los consumidores de drogas a lograr la abstinencia, la meta principal es reducir el riesgo de muerte o el contagio de enfermedades infecciosas como el VIH al darles equipo esterilizado, herramientas para buscar fentanilo y otras sustancias letales en sus drogas e incluso un espacio seguro para tomar una siesta.

La Ley del Plan de Rescate Estadunidense incluye 30 millones de dólares tan sólo para servicios con este enfoque, la primera vez que el congreso destinó fondos para ese propósito.

Los programas de reducción de daños dicen: Está bien, consumes drogas. ¿Cómo podemos ayudarte para que, primero que nada, te cuides y estés sano y salvo?”, afirmó Daliah Heller, directora de iniciativas para el consumo de drogas en Vital Strategies, organización especializada en salud pública.

Sin embargo, el programa enfrenta resistencias en algunas entidades.

Virginia Occidental aprobó una ley que dificulta la operación de los programas que ofrecen servicio de jeringas, aunque está sufriendo un incremento de casos de VIH por consumo de drogas intravenosas.

Por su parte, Indiana suspendió esta iniciativa.

En Greensboro, Carolina del Norte, donde vive Jordan, la tercera ciudad más grande del estado, se registraron 140 sobredosis fatales, una cantidad superior a las 111 del año anterior.

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *